Preguntas Frecuentes

¿Cómo

El momento de acudir al médico-psiquiatra llega cuando la angustia y la preocupación vencen nuestra resistencia y no nos dejan vivir normalmente. Con frecuencia también nuestro cuerpo se resiente  y nos sentimos agotados y sin ganas de hacer lo que antes nos apetecía, indicando que podemos estar incubando un trastorno psíquico.

Pero incluso antes de llegar a este punto puede haber algunas señales inequívocas. Entre ellas la más frecuente es el insomnio, la dificultad persistente para dormir. Otra es el aumento de la irritabilidad y de la sensibilidad, el sentirse débil y a punto de llorar con cualquier contratiempo.  También es una señal la sensación de no poder con las tareas y que cada dificultad cotidiana nos empieza a parecer insuperable.

Otras veces, la alarma para acudir al psiquiatra es la incapacidad para controlar nuestra conducta, aunque sea perjudicial, o la imposibilidad de controlar o sentirnos del todo dueños de nuestros pensamientos o nuestras percepciones.

¿Qué

El psicólogo conoce la conducta y las emociones humanas y puede ayudarnos a resolver conflictos en nuestra vida mostrándonos aspectos de nuestra personalidad que no conocemos y enseñándonos técnicas para mejorar nuestras capacidades psicológicas.

El psiquiatra además de esto conoce los procesos por los que enferman la mente y el cerebro humano y nos ayudará a salir de los estados de enfermedad psíquica en los que podemos caer. El psiquiatra utiliza, junto a las técnicas psicológicas, los tratamientos farmacológicos que ayudan al cerebro a recuperar su equilibrio y su funcionamiento normales.

¿Los

No es cierto. La mayoría de los padecimientos mentales tienen un tratamiento eficaz y se resuelven al cabo de un tiempo, volviendo la persona a hacer una vida normal. Como en todas las ramas de la Medicina, algunas enfermedades mentales son más graves y un porcentaje de ellas son crónicas. Pero la gran mayoría de los trastornos psíquicos tienen curación o pueden recibir un tratamiento que permite hacer una vida normal.
¿Puedo

La irritabilidad, cuando no existe una causa directa, es siempre perjudicial. Aunque no siempre es enfermiza, ya que todas las personas tenemos una cierta carga de irritabilidad que varía por épocas. La irritabilidad es enfermiza cuando invade todo nuestro sistema emocional, produciendo una sensación profunda de amargura. También cuando contamina amplias esferas de nuestra vida, como la pareja, los hijos, las amistades o el trabajo. La irritabilidad enfermiza nos hace con frecuencia llorar y sentirnos mal con nuestra propia irritación. Esto es lo que debe alertarnos para pedir ayuda a los especialistas.

También hay una irritabilidad enfermiza que sólo la detectan los demás, y no el propio sujeto. En estas personas suele existir algún trastorno de la personalidad, con rasgos egocéntricos e impulsivos, que produce sufrimiento y maltrato hacia los otros. No es infrecuente encontrarla entre los compañeros de trabajo o en los superiores. En estos casos los que consultan son aquellos que conviven con estas personas, y con frecuencia aquejados de un trastorno depresivo o de ansiedad como consecuencia del trato con ellos. Aprender a manejar a este tipo de personas es muy importante para mantener nuestro equilibrio psíquico.

¿Cuánto

El diagnóstico correcto de un posible trastorno mental requiere escuchar detalladamente a la persona y explorar muchas áreas de su pensamiento, sus emociones y sus capacidades para organizarse psíquicamente. El tiempo no puede ser inferior a 45 minutos, aunque en los casos complejos pueden necesitarse varias entrevistas para afinar el diagnóstico clínico y de la personalidad.

Las consultas de revisión son más breves y pueden durar desde 15 minutos en los casos de revisión simple de la medicación hasta 40 minutos en los casos en los que se hacen apoyo y consejo terapéuticos.

¿Es

Es bueno establecer un vínculo de confianza con un solo médico y con otros profesionales asociados, como psicólogos o enfermeras. Con frecuencia se hace un tratamiento doble, de psiquiatra y psicólogo, pero desde estar alineados en los objetivos del tratamiento.

No obstante, si un paciente no se encuentra a gusto o no mejora de su malestar, debe consultar a otros médicos.

Me

La consulta con un médico-psiquiatra es absolutamente confidencial, así como los datos de las historias, y cualquier información a terceros acarrea una responsabilidad penal por parte del médico-psiquiatra. EL establecimiento de una relación de confianza entre paciente y psiquiatra es el mejor instrumento terapéutico para todas las enfermedades.

¿Tienen

A partir de los 16 años nadie, ni siquiera los padres tienen derecho a enterarse de ello. En las personas adultas, muchas consultas se hacen sólo con el paciente. En otras, la información de familiares y amigos es muy valiosa para conocer aspectos de la conducta del paciente que no admite en la consulta por insuficiente conciencia de enfermedad. Por lo general, cuando no se quiere que los familiares conozcan la enfermedad suele haber una necesidad de trabajar la misma dinámica familiar.