Impulsividad y Adicciones en el profesional del marketing

Adicciones cuando la impulsividad es un problema

La impulsividad se relaciona estrechamente con la inmadurez. Los rasgos que caracterizan o acompañan a la impulsividad como patología son la irritabilidad, la impaciencia y la negación de existencia de problemas.

La impulsividad es un problema para aquellos con mayor presión laboral y, sobre todo, para los que en el desempeño de su trabajo existe un fuerte componente subjetivo, como puede ser la creatividad relacionada con tareas del marketing.

La impulsividad es una forma de manejar el estrés emocional, que generalmente viene desde la negación y el echar la culpa a los demás.

Al contrario que la inhibición, donde el individuo se paraliza ante el miedo de hacer algo mal, con la impulsividad se tiende a hacer muchas cosas de forma atropellada, por lo que el resultado no suele ser el esperado.

En algunas ocasiones la impulsividad viene de la mano de algunas sustancias adictivas, como el alcohol, la cocaína o la benzodiazepina (ansiolíticos). Sustancias que la persona impulsiva utiliza para tapar el problema, para ir más rápido y que todo pase, cuando en realidad debería hacer todo lo contrario. Este es el principal motivo por el que hay que tratar la impulsividad, para que no se convierta en un trastorno adictivo.