CÓMO RECONOCER LA INMADUREZ PSICOLÓGICA

identificar la inmadurez psicológica en jóvenes adolescentes

La inmadurez psicológica empieza a detectarse a partir de los 12 a 14 años, en la preadolescencia. No debemos olvidar que la adolescencia es una época de inmadurez en sí misma, en la que se van reorganizando los esquemas internos del joven en pos de una adaptación progresiva hacia su evolución adulta. Por este motivo es normal que las muestras de inmadurez sean propias de cualquier adolescente.

Podemos decir que la inmadurez excesiva se empieza notar en una molesta mezcla de dependencia, enfado, actitudes intransigentes, envidias y apariencia de indiferencia.

En el adolescente con riesgo de inmadurez permanente, la primera muestra va a ser la intransigencia en la relación con los padres. Un exceso de demanda afectiva o bien lo contrario, un exceso de desapego, probablemente estén reflejando lo mismo: la incapacidad del joven para establecer las distancias apropiadas con los padres en el momento en que está dejando de ser un niño.

El joven inmaduro transmitirá sensación de enfado y cierta contradicción. Por una parte parece rechazar con sequedad la influencia de los padres, pero por otra absorbe demasiado su atención y sus recursos.

Igualmente, en la relación con los hermanos, ese desapego relacionado con la búsqueda de la independencia, se puede convertir en un comportamiento distante con ellos, llegando a veces a ser hiriente.

Es probable también que empiecen a aparecer problemas en las relaciones con otras figuras de autoridad como los profesores. El joven inmaduro puede enfrentar a los padres con los profesores utilizando un cierto victimismo. De esta manera, siempre y cuando los padres no actúen acorde a lo que él desea, considerará que son a la vez injustos con él y aliados contra otros que le maltratan.